CONDICIONES GENERALES DE ACREDITACIÓN DE PROCEDIMIENTOS, PROVEEDORES Y CENTROS PARA PRUEBAS FUNCIONALES DE NEUROFISIOLOGÍA CLÍNICA:
ELECTROMIOGRAFÍA:
1.
PRODUCTO, ELECTROMIOGRAFIA (EMG)
1.1. DEFINICIÓN
Etimológicamente, el término electromiografia (EMG) se
refiere al registro de la actividad eléctrica generada por el músculo estriado.
Sin embargo, en la práctica se utiliza para designar genéricamente las
diferentes técnicas utilizadas en el estudio funcional del sistema nervioso
periférico (SNP), de la placa motriz y del músculo esquelético, tanto en
condiciones normales como patológicas. De hecho, en la actualidad es una
consulta neurofisiológica en la que la EMG propiamente dicha y los estudios de
conducción nerviosa (ECN) se combinan con la estimulación magnética
transcraneal (EMT), los potenciales evocados somestésicos (PES), el termotest
cuantitativo (TTC) y varias técnicas de estudio del sistema nervioso autónomo
(SNA) .
1.2. UTILIDAD Y APLICACIONES
CLÍNICAS DE LA EMG
La EMG es, pues, una disciplina especializada que se
ocupa de la evaluación clínica y neurofisiológica de la patología neuromuscular
y de ciertos aspectos de la patología del SNC. La EMG es una extensión y
profundización del diagnóstico clínico neurológico y utiliza los mismos principios
de localización topográfica. Corno es más sensible, permite descubrir
alteraciones subclínicas o insospechadas; al ser cuantitativa permite
determinar el tipo y grado de lesión neurológica.
Al contrario de otras pruebas de laboratorio, en las
que se realiza un protocolo exploratorio rígido, la EMG clínica es una prueba
dinámica en la que cada paciente precisa una estrategia de estudio
individualizada en función de su cuadro clínico concreto. Por ello se debe
partir siempre de una adecuada anamnesis y exploración clínica del paciente y a
menudo es preciso cambiar el esquema inicial durante el examen a tenor de los
resultados obtenidos.
El empleo aislado o secuencial de las diferentes técnicas (procedimientos) que se realizan en el laboratorio de EMG permite:
1) Distinguir entre lesiones del SNC y del SNP. A su vez, la utilización combinada de la EMG, los PES, la EEG cuantitativa y la EMT son de gran ayuda en la evaluación funcional y topográfica en la patología del SNC (EMG central).
2) En patología neuromuscular,
localizar y cuantificar diferentes tipos de lesiones con gran exactitud y
precisión. Especificamente:
a) lesiones de la neurona motora del
asta anterior o del tronco (neuronopatías
motoras) y de las neuronas del ganglio raquídeo posterior (neuronopatías sensitivas).
b) lesiones de las raíces motoras o
sensitivas (radiculopatías), de los
plexos (plexopatías) y de los troncos
nerviosos (lesiones tronculares).
c) alteraciones de la transmisión neuromuscular y, dentro de ellas, distinción entre
trastornos presinápticos y postsinápticos.
d) trastornos primarios del músculo
esquelético (miopatías)
3) Finalmente, una serie de técnicas, varias de ellas
incorporadas al software de los electromiógrafos contemporáneos, exploran la
función del sistema nervioso autónomo (SNA)
y sus trastornos.
1.3. EMG Y ESTUDIO DE LA UNIDAD
MOTORA
En patología neuromuscular se parte siempre de un
concepto fisiológico fundamental: el de unidad motora (UM) (Lidell y
Sherrington,1925). Una UM es el conjunto formado por una motoneurona alfa del
asta anterior de la médula (o del troncoencéfalo), su axón y las fibras
musculares por él inervadas. El número de fibras musculares de una UM (también
llamado razón de inervación) varia entre 25 o menos en los músculos
extraoculares -que requieren un control muy fino- hasta 2000 en los músculos de
fuerza como los gemelos. Un potencial de unidad motora (PUM) es el resultado de la sumación temporoespacial de los
potenciales de acción de las fibras musculares pertenecientes a una unidad
motora.
La mayoría de las enfermedades neuromusculares se
deben a la alteración de algún componente de la unidad motora. De ahí la
distinción entre neuronopatías, radiculopatías, neuropatías, alteraciones de la
placa motriz y miopatías.
I. Electromiografía convencional
(electrodo concéntrico)
Consiste en el registro de la actividad bioeléctrica
generada por músculo mediante el electrodo concéntrico (EC) de Adrian y Bronk o
con electrodo monopolar (EM). El EC tiene una superficie de registro de forma
helicoidal de 150 x 580 mm que equivale a 0,07 mm2; la del EM es de forma
cónica y mide 0,25mm2. Este tamaño es el adecuado para el estudio de los PUM.
La EMG de aguja está indicada cuando se sospecha la presencia de trastornos miógenos o neurógenos, sean estos primarios o secundarios.
Siguiendo la metódica de Buchthal (1), se explora en
primer lugar el músculo en reposo para detectar la presencia de
actividad espontánea que según sus características y contexto clínico y
electromiográfico puede indicar denervación del músculo (fibrilación, ondas
positivas, descargas de alta frecuencia), lesión primaria del músculo
(fibrilación, ondas positivas, descargas de alta frecuencia), trastornos
irritativos del nervio o de la motoneurona (fasciculación, miokimia) o del
músculo (miotonía).
A continuación se estudia la actividad
electromiográfica durante la activación voluntaria del músculo para
valorar, las características de reclutamiento
de los PUM, la configuración de
los PUM y el patrón de máximo esfuerzo.
Reclutamiento.
Con una contracción de intensidad
mínima (umbral de activación) la frecuencia de batido de un PUM es normalmente
de 5 a 10 Hz. La frecuencia de reclutamiento es la frecuencia de batido de una
unidad motora cuando la siguiente empieza a ser reclutada.
La Configuración
de los PUM es de gran importancia cara al diagnóstico. Suelen distinguirse
varios parámetros:
Amplitud. Se mide pico a pico y es un parámetro de gran utilidad
diagnóstica cuando es claramente patológica.
Duración. La duración de los PUM es uno de
los parámetros de más importancia diagnóstica por su correlación con el número
de fibras de la UM (véase más adelante). Es mayor en los músculos de los
miembros y aumenta con la edad.
Estabilidad.
Se analiza mejor atenuando bajas
frecuencias del PUM mediante los filtros pasa alta. Es muy útil para evaluar
rápidamente la transmisión neuromuscular y la reinervación.
Morfología.
Los PUM tienen habitualmente una
morfología bifásica, más raramente tri o tetra fásica. Cuando tienen más de 4
fases se denominan polifásicos. Se valora también la presencia de satélites
(potenciales tardíos)
El patrón de
máximo esfuerzo se correlaciona con el número de UM que se activan.
Clásicamente se distinguen 5 grados de distintos: normal, deficitario, muy
deficitario, simple, ausencia de actividad voluntaria.
En general, los músculos a examinar se seleccionan según la sintomatología que el paciente presente. Si ésta es focal, como en las radiculopatías, deben explorarse, además de los músculos clínicamente afectados, algunos músculos supra e infrayacentes para poder hacer una valoración topográfica. En los procesos generalizados se recomienda explorar músculos proximales y distales pertenecientes a extremidades superiores e inferiores, así como músculos cefálicos y paravertebrales.
En cuanto a la metodología,
los filtros deben situarse entre 20 y 5 Khz para la actividad espontánea y
entre 2 Hz y 10 kHz para el estudio de los PUM, a menos que el programa
utilizado indique otros parámetros.
Aparte de la edad deben tenerse en cuenta otros factores que pueden modificar los parámetros de los PUM. El frío tiende a aumentar la duración de los PUM y debe controlarse en los músculos superficiales. El sexo femenino tiende a tener PUMs de duración más breve.
IL Electromiografía cuantitativa
En los años cuarenta Buchthal y cols (1) iniciaron el estudio cuantitativo de los PUM midiendo manualmente los PUM sobre un registro gráfico realizado en papel durante una contracción con esfuerzo ligero‑moderado.
1) Análisis manual de los PUM
Este método popularizado por Buchthal y cols en la
década de los 50 (2) incluye el análisis con electrodo concéntrico de al menos
20 PUM en los que se miden la amplitud, duración y número de fases. Los valores
obtenidos se comparan con los valores de referencia coleccionados por esta
escuela a lo largo de varios años. En ellos se especifican las características
de los filtros (2‑2000 Hz), ganancia de los amplificadores (50‑200
uV), velocidad del registro (1 msec/mm) y condiciones del registro. Los
criterios de comienzo y final de los potenciales no están cuantitativamente
definidos.
Es uno de los métodos más útiles en la distinción
entre procesos neuropáticos y miopáticos y en su monitorización. Requiere
tiempo y experiencia por lo que no es sistemáticamente utilizado en todos los
laboratorios.
En la actualidad, la aplicación de los
microprocesadores, el trigger y la línea de retraso ha facilitado la
adquisición, análisis y procesamiento de los PUM ahorrando tiempo y mejorando
la reproducibilidad de los resultados.
Otros métodos de análisis de PUM, algunos ellos
variantes del anterior, se han desarrollado en los últimos tiempos. Los más
frecuentemente utilizados son:
2) Análisis por descomposición de
PUM (ADEMG)
La aplicación a la EMG de los ordenadores llevó al desarrollo de esta técnica por Guiheneuc y Mc Gill y Dorfman (3). En ella se pretende extraer muchos PUM de un solo registro EMG intentando descomponer cada trazado EMG en sus PUM constituyentes. Las señales se procesan para identificar la aparición de PUM discretas. Estos PUM se utilizan como "plantillas" para comparar unos PUM con otros mediante varios algoritmos y obtener así la morfología de los PUM y su frecuencia de batido incluso con fuerzas de contracción elevadas. Tiene el inconveniente de que PUM generados por diferentes unidades motoras van a ser considerados como el mismo y por tanto mal clasificados. Para obviar este inconveniente, De Luca y cols (4) han desarrollado una técnica denominada "descomposición de precisión". En ella se hace un registro en varios canales de la actividad electromiográfica obtenida de 4 superficies de registro. Los 4 puntos de registro generan 3 registros bipolares de modo que cada unidad motora es definida por 3 PUM diferentes. Es un método excelente que permite la individualización de PUMs incluso durante el máximo esfuerzo voluntario. Requiere muchos canales de registro y quizá por esto su uso no se ha generalizado.
3) Análisis de múltiples PUM
Es una técnica muy reciente desarrollada casi simultáneamente por Stalberg y cols y Nandedkar (5). Mediante la técnica de la plantilla, el programa informático identifica PUM discretos, en ocasiones 4 ó 5 simultáneamente. El barrido es libre aunque suele emplearse el trigger. Se utilizan filtros entre 5 Hz y 10 kHz y se registra la actividad electromiográfica a un 5% y a un 30% aproximadamente del máximo esfuerzo, en una zona donde los PUM "suenen'' cercanos. Para cada nivel de contracción el período de análisis es de 5 a 10 segundos. Se recomienda coleccionar unos 30 PUM pues algunos serán probablemente rechazados en el proceso de edición. Para ello suelen ser suficientes 2‑3 inserciones en la piel registrando en diferentes niveles del músculo en cada una de ellas.
El procesamiento de la señal se hace en varios pasos
sucesivos: identificación, clasificación, visualización, edición intermedia y
edición definitiva. Este método tiene la ventaja de que es rápido, reproducible
e independiente de la ganancia del amplificador, si bien la promediación puede
alterar la morfología de los potenciales inestables y hacer un cierto sesgo de
selección hacia los PUM con frecuencias de activación más altas.
4) Análisis automático del patrón
EMG voluntario
Existen varias modalidades de análisis automático del
EMG (6). Uno de los mas utilizados es el llamado análisis de "nubes"
habitualmente conocido como Turns/Amplitude (5). En este método, variante del
clásico método de Willison, se correlaciona automáticamente el número de
"giros" (Turns) del EMG obtenido durante un esfuerzo ligero a intenso
con la amplitud media de los sucesivos "giros". Un giro se define
como todo punto de cambio de dirección de la señal igual o mayor de 100 mV
respecto al giro anterior y al siguiente. Se registra y procesa el EMG obtenido
en diferentes zonas del músculo hasta adquirir 20 puntos.
Se considera anormal una variación igual o mayor del
l0%: 2 o más puntos (sobre 20) por encima de la "nube" normal denota
un patrón neuropático, y 2 o más por debajo configura un patrón miopático. Se
valora también el cociente Giros/Amplitud.
Su sensibilidad es elevada, es muy rápido y de fácil
de aplicación incluso en niños. El mayor inconveniente es que no permite
estudiar un parámetros como la estabilidad de los PUM y la presencia de
potenciales satélites.
III. Electromiografía de Fibra
Simple (EMGFS)
Se trata de una técnica diseñada y desarrollada por
Stalberg y cols (7) desde comienzos de los años 60. Se utiliza una aguja
especial con un área de registro muy pequeña (25 micras de diámetro) que,
empleando filtros (bajas: 500 Hz, altas: 10 kHz) que atenúan las bajas
frecuencias, permite registrar y estudiar la actividad aislada de una sola
fibra muscular. Las dos indicaciones fundamentales son la detección de cambios
en la estructura de la UM y el estudio de la transmisión neuromuscular.
Aunque se valoran varios parámetros, los más
utilizados en la EMG clínica son la densidad
de fibras (DF) y el Jitter (tremolación,
inestabilidad).
La DF es un parámetro que informa sobre la disposición
(arquitectura) de las fibras en la Unidad Motora. Solo se pude hacer mediante
activación voluntaria ligera y requiere por tanto la colaboración del paciente.
Los valores normales, que aumentan con la edad en particular después de los 60
años, oscilan de 1,4 a 1,7. Un aumento de la DF indica de forma muy sensible la
existencia de reinervación colateral mucho antes de que se pueda ver
agrupamiento en la biopsia de músculo.
El Jitter consiste
en el cálculo las variaciones de los tiempos de transmisión neuromuscular en
las descargas sucesivas. La elevación por encima de los valores normales indica
alteración de la transmisión neuromuscular. Por su sensibilidad es un parámetro
de extraordinaria utilidad en el diagnóstico de trastornos de la placa motora,
en particular la Miastenia Gravis, incluso en estadios subclínicos. Por ello, a
pesar de la dificultad técnica que la obtención y análisis de los potenciales
entraña, su uso se ha generalizado .
El método convencional de obtención de señales es la activación voluntaria con esfuerzo ligero que, mediante el trigger y la línea de retraso, permite aislar y analizar los potenciales. Para poder calcular el Jitter es necesario mantener visualizados al menos dos potenciales de fibra simple. Hasta hace unos años se empleaba preferentemente la técnica manual para el cálculo del Jitter mediante la superimposición de potenciales. En la actualidad, la mayoría de los electromiógrafos incorporan un programa específico que permite la medición automática del Jitter y otros parámetros de fibra simple.
Los valores normales máximos son 45 mseg para el
Frontal y 55 para el Extensor Común de los dedos.
Otro método de obtención del Jitter es mediante la microestimulación axonal (8). Se emplea como método alternativo en los pacientes poco
colaboradores o en coma, así como en experimentación animal. La
microestimulación se hace mediante electrodo monopolar de aguja insertando el
cátodo en el punto motor, el ánodo lateralmente, y situando la aguja de FS a
unos 2‑3 cm del cátodo.
IV. Macro EMG
Lo característico de esta técnica es el electrodo
"macro" que consiste en un electrodo con una cánula desnuda en una
longitud de 15 mm que le permite captar la actividad de virtualmente todas las
fibras de una unidad motora (10). El barrido es disparado mediante la técnica
del "trigger" por un electrodo de fibra simple instalado en el centro
de la superficie de registro del electrodo macro. La técnica precisa de 2
canales. Uno, que capta la actividad EMG mediante una aguja de Fibra Simple y
dispara el barrido del osciloscopio; otro, que promedia la señal capturada por
el electrodo macro. Los filtros del electrodo fibra simple se sitúan a 500 Hz y
10 kHz y los de la macro a 8 Hz y 8 kHz. El barrido total de la pantalla suele
colocarse a 50‑80 ms; la señal se retrasa unos 40 ms para que se pueda
ver bien su comienzo y final y para facilitar al algoritmo del programa la
medición de la amplitud y del área.
Aunque la amplitud de los "macroPUMs" varía
fisiológicamente con la edad y con el músculo examinado, en las neuropatías la
amplitud aumenta significativamente mientras que en las miopatías cae de forma
importante al menos en un porcentaje de potenciales. La macroPUM es un
parámetro que traduce el número total de fibras musculares de la unidad motora
y por tanto de es gran utilidad en la diagnóstico y monitorización del tamaño
de las unidades motoras en los procesos que cursan con denervación‑reinervación
(ELA, síndrome postpolio etc.).
V. EMG de superficie y estudio del
espectro de frecuencias
La primera es una técnica preferentemente utilizadas
en los laboratorios de kinesiología para valorar los patrones de marcha, para
lo cual se procede a menudo al rectificado de la señal. En ocasiones se emplean
electrodos profundos de hilo metálico que son más estables.
El estudio del espectro de frecuencias se emplea en el
estudio de la fatiga muscular localizada y generó un buen número de trabajos y
publicaciones a finales de los 80. Sin embargo, no llegó a perfeccionarse
técnicamente al nivel necesario para un uso rutinario aunque todavía se emplea
en algunos laboratorios en el estudio de fisiología de la musculatura
respiratoria y de la fatiga diafragmática en la EPOC y otras alteraciones de la
respiración.
1.4. ELECTRONEUROGRAFÍA (ENG)
Este término se emplea para definir globalmente los
estudios de conducción nerviosa, clásicamente conocidos como estudios de
estímulo‑detección (11, 12). En esencia consiste en estimular un nervio
motor, sensitivo o mixto y registrar el potencial generado a una cierta
distancia.
Esta exploración está indicada ante la sospecha
clínica de alteración de los nervios motores o sensitivos, sea esta difusa o
focal.
En la ENG motora se registra el potencial de acción
compuesto de un músculo o grupo de músculos activados al estimular su nervio
motor. En la ENG sensitiva, se registra el potencial de acción sensitivo
evocado al estimular el nervio a cierta distancia.
Tanto la estimulación como el registro pueden hacerse con electrodos de superficie o de aguja aunque hay mayor tendencia a utilizar los electrodos de superficie en ambos procedimientos, excepto en técnicas especiales (por ejemplo, nervios digitales del pie) en nervios de difícil acceso (edema importante).
La velocidad de conducción motora (VCM) máxima se
obtiene dividiendo la distancia entre ambos puntos de estimulación y el tiempo
que el estímulo nervioso ha tardado en recorrerlo, midiendo los tiempos al
comienzo del potencial. La velocidad de conducción sensitiva (VCS) máxima se
calcula dividiendo el tiempo transcurrido entre el estímulo y el comienzo del
potencial de acción evocado.
Las velocidades de conducción (VVCC) son más lentas
(unos 8 m/s de promedio) en las extremidades inferiores.
Diversos factores fisiológicos influyen en las
velocidades de conducción. Los más importantes son: edad, temperatura, estatura.
Edad. Las VVCC disminuyen progresivamente con la edad. Al
nacer son de 25‑30 m/s y a los 3‑5 años se alcanzan los valores del
adulto. Después de los 20 años, las VVCC caen a razón de 0,5 a 1,8 m/s/década.
La temperatura es
quizá el factor físico más importante. Por debajo de 33º las VVCC disminuyen a
razón de 1,2 ‑2,4 m/s y por grado centígrado.
Estatura. Las VVCC ‑sobre todo las motoras‑ varían
en proporción inversa a la estatura: por cada 10 cm la velocidad de conducción
disminuye unos 2 m/s.
El sexo y
la masa corporal influyen en mucho
menor grado.
Un problema de gran importancia en neurofisiología en
general y en electromiografía en particular es la obtención de valores de referencia. Aunque se
aconseja que cada laboratorio obtenga sus propios valores esto no es siempre
posible. Se pueden utilizar los de otros laboratorios siempre que se emplee la
misma metodología de exploración (13,14).
I. Neurografía motora
Se estimula el nervio motor en 2 o más puntos de su
trayecto, registrando la respuesta evocada sobre un músculo o músculos
inervados por el nervio estimulado.
Es aconsejable que la distancia entre los electrodos
de registro sea igual o mayor a 3 cm a fin de evitar recortes en la amplitud de
los potenciales motores evocados. Los filtros suelen colocarse entre 2 Hz y 10
kHz a menos que se utilice un programa que trabaje con otros parámetros.
La intensidad del estímulo debe ser supramáxima, es
decir, exceder en un 10‑25% la intensidad con la cual el potencial
evocado ya no aumenta más. La duración de estímulo más frecuentemente empleada
es 0,2 ms pero pueden emplearse duraciones menores o rnayores cuando sea
conveniente.
Se valoran sistemáticamente las siguientes variables: latencias distales, la amplitud y forma de
las respuestas motoras, velocidad de conducción y las latencias y frecuencia de
las respuestas F.
Latencia
distal. Es el tiempo que media entre
el estímulo distal y el comienzo de la respuesta motora.
Amplitud. Debe especificarse si se mide la fase negativa o pico‑pico.
Lo más habitual es medirla entre la línea de base y el pico del potencial.
El área que
dibuja la fase negativa de la respuesta motora es un parámetro relacionado con
la amplitud y la duración de la respuesta M. En ocasiones es de mayor utilidad
que la amplitud. Traduce el número de fibras musculares activadas y, por tanto,
el número de axones estimulados.
Velocidad
de conducción. Definida
más arriba, se expresa en m/s y traduce de forma precisa la situación funcional
de la mielina.
La respuesta F no
es un reflejo sino una respuesta recurrente de las motoneuronas alfa del asta
anterior de la médula ante una estimulación de su axón motor periférico. A
diferencia del reflejo H, esta respuesta puede obtenerse en virtualmente
cualquier nervio motor. De ahí su utilidad, pues permite explorar la conducción
nerviosa motora en los segmentos proximales de los nervios no accesibles a la
estimulación directa.
En la metodología de la prueba debe prestarse especial atención a la temperatura y a la intensidad de la estimulación. No se recomienda calcular velocidades en segmentos menores de 10 cm excepto cuando se practica la técnica del "inching".
II. Recuento de unidades motoras
Mediante estimulación de intensidad progresiva y
registro de los potenciales se puede calcular el número de unidades motoras de un determinado músculo. Este método,
ideado por McComas, en los años 70, tenía ciertos problemas teóricos y cayó en
desuso. Sin embargo, en la actualidad con técnicas más refinadas vuelve a ser
de gran utilidad en el estudio y monitorización de las neuropatías tanto focales
como generalizadas (14a).
III. Estimulación repetitiva (ER)
Técnicamente es una variante de la neurografía motora
pero está específicamente diseñada para evaluar la función de la transmisión
neuromuscular.
Consiste en el estudio de las respuestas motoras con
estimulación repetitiva a bajas frecuencias 2‑3 Hz (miastenia gravis,
miastenia congénita) y a 30‑50 Hz cuando existe la sospecha de un
trastorno presináptico (Lambert‑Eaton, botulismo etc).
En el estudio de la miastenia autoinmune se valoran
los cambios en la amplitud y sobre todo el área de la 4ª o 5ª respuesta
respecto a la primera. En general, se consideren positivos decrementos del 10%
o más. Parte del criterio diagnóstico es que este decremento sea total o
parcialmente revertido por el ejercicio vigoroso (potenciación
postfacilitación) y por el tensilónâ o la prostigmina.
Se pueden valorar caídas desde un 5% sobre todo cuando son reproducibles en el test‑retest. Para ello es necesario que la técnica sea muy escrupulosa y los registros de muy buena calidad.
Es crucial mantener la temperatura de la piel de la
región en estudio por encima de los 33 ºC. Como maniobras de provocación se
emplean la activación voluntaria y los trenes de estimulación a diferentes
frecuencias y en ocasiones la isquemia. Cuando el examen en músculos distales
(eminencia tenar o hipotenar) es normal se debe estudiar un músculo más
proximal (deltoides, trapecio). Si éste fuese también normal se estudiaría un
músculo facial o se pasaría directamente al estudio del Jitter neuromuscular
con EMG de fibra simple En la ER a altas frecuencias se compara el potencial
que hace el número 30 con el primero si la estimulación es a 30 Hz (el número
50 si la estimulación es a 50 Hz, etc). Se valoran facilitaciones mayores del
30%; grados menores pueden ser debidos a pseudofacilitación
IV. ENG Sensitiva
El estímulo empleado es parecido al utilizado en la
ENG motora pero aquí el registro se hace a una cierta distancia, en general
predeterminada, en el mismo nervio. Si el registro se hace en la dirección de
la conducción fisiológica hablamos de técnica ortodrómica, si el estímulo es
proximal y el registro distal hablamos de técnica antidrómica. Los filtros se
suelen colocar entre 20 y 2000 Hz.
Se puede estudiar prácticamente cualquier nervio con
un componente sensitivo. Para el registro se utilizan electrodos de superficie
o electrodos monopolares de aguja que se sitúan cerca del nervio (near nerve recording). Ambas técnicas
tienen ventajas e inconvenientes. Como en la ENG motora se valoran los
siguientes parámetros: amplitud,
latencia, duración, forma del potencial y velocidades de conducción. La ENG
sensitiva es una técnica imprescindible en el diagnóstico y seguimiento de los
procesos que cursen con alteración de las sensibilidades mediadas por las
fibras mielinizadas (polineuropatías, neuropatías focales, etc) así como en el
protocolo general de cualquier de cualquier proceso neuromuscular.
V. Microneurografía
Es una técnica diseñada por Vállbo y Hagbarth (13) que consiste en registrar en el nervio (registro intraneural o intrafascicular) con un electrodo especial de tungsteno de 200 mm de diámetro. Se estudia la actividad espontánea si la hubiese, la actividad tras la aplicación de estímulos mecánicos o térmicos. Esto permite determinar el tipo de unidad sensitiva registrada, su campo receptor en la piel, y, mediante estímulo de ésta, su velocidad de conducción. A pesar de que aporta datos de gran importancia fisiológica y clínica, se emplea poco en la rutina clínica por su gran dificultad técnica y el exagerado consumo de tiempo que requiere.
1.5.
REFLEXOLOGÍA (11)
I. Reflejo H.
Es una respuesta mono u oligosináptica que en el adulto solo es constante en el músculo sóleo; le sigue en frecuencia el flexor carpi radialis aunque no aparece en el 10‑15% de los adultos. Para evocar la respuesta H en el sóleo se aplican estímulos de baja intensidad y larga duración sobre el nervio tibial en la fosa poplítea registrando la respuesta con electrodos de superficie sobre el sóleo. De esta forma se estimulan en primer lugar las fibras Ia. Normalmente aparece a una latencia de entre 25 y 32 ms, variable según la estatura. Se emplea en estudios de la excitabilidad del pool internuncial y en las radiculopatías S1. El reflejo H del flexor carpi radialis se emplea en la demostración de las lesiones de la raíz C7.
II. Reflejo Trigémino‑Facial.
Se obtiene estimulando el nervio supraorbitario y registrando la actividad refleja en los músculos orbicularis oculi. Consta de un componente precoz (R1), oligosináptico, y de un componente tardío (R2), polisináptico. Nos informa de la situación funcional del nervio trigémino, del nervio facial y de las vías del tronco. Se emplea cuando hay sospecha clínica de lesión de alguna de estas estructuras, en particular parálisis y espasmo faciales, neuropatías trigeminales, patología de tronco cerebral y en esclerosis múltiple como parte del protocolo de los potenciales evocados multimodales.
III. Reflejo Maseterino
Explora las aferencias propioceptivas del trigémino, las conexiones en el tronco y las eferencias motoras del núcleo motor del trigémino. No se afecta en las lesiones del ganglio de Gasser y por ello es complementario del reflejo Trigémino‑Facial.
IV. Reflejos Anal y Bulbo‑Cavernoso
Se utilizan en la valoración de las disfunciones urogenitales,
en particular en las incontinencias. Su uso se esta extendiendo rápidamente en
los laboratorios de neurofisiología en los que hay especial interés por estos
temas.
V. Reflejos inducidos por estímulo
de los nervios mixtos
Los reflejos de corta latencia, denominados en la
literatura anglosajona como SL, SLR, HR, V1 o Rl tienen una vía similar a la
del reflejo H.
Los de larga latencia consisten en 3 componentes de los cuales sólo el segundo (LL R2) es reproducible en todos los individuos. Probablemente es un reflejo transcortical con conexiones entre las áreas somestésicas y el cortex motor. Se explora promediando unas 100‑200 respuestas obtenidas al estimular el nervio mediano en la muñeca o el peroneal en la cabeza del peroné.
Su latencia está alargada en las neuropatías desmielinizantes, y esta abolida en un porcentaje importante de pacientes con corea de Huntington y con esclerosis múltiple. Está facilitado en la enfermedad de Parkinson, en el temblor esencial y en la espasticidad.
VI. Los reflejos cutáneos, los de
estiramiento y los reflejos flexores, aunque de gran interés desde el punto de vista fisiológico se
emplean relativamente poco en clínica neurológica. El lector interesado puede
encontrar una excelente puesta al día en el documento de la IFCN (1la).
1.6. TERMOTEST CUANTITATIVO (TTC)
La ENG convencional explora las fibras mielínicas gruesas. El TTC es una prueba psicofísica cuya utilidad radica en que explora las fibras somáticas finas que transportan las sensaciones específicas de calor, frío y dolor, y además permite detectar fenómenos positivos como la hiperalgesia (15). En esencia, consiste en la detección de los umbrales de percepción ante la aplicación de rampas controladas de frío y calor aplicadas mediante una sonda termoestimuladora que funciona de acuerdo con el principio de Peltier; es decir, cuando se hace pasar una corriente eléctrica a través de dos semiconductores de conducción desigual se genera calor o frío dependiendo de la dirección de la corriente. La energía térmica se hace llegar a la piel a través de un metal de alta conductividad. En el método de los límites, el más utilizado, el paciente ha de presionar un botón tan pronto note la primera sensación de frío o calor. La misma rutina se aplica después para calcular los umbrales para el dolor provocado por el frío o por calor. La sensación de frío es transportada por las fibras A delta y la de calor por las fibras C amielínicas. Las sensaciones de dolor por frío o calor son mediadas por las fibras C tras la estimulación de los receptores C polimodales. Es un método valoración del status funcional de las fibras finas en las neuropatías focales o sistémicas, en los estudios de dolor y en los laboratorios de Sistema Nervioso Autónomo.
1.7. POTENCIALES EVOCADOS
SOMESTÉSICOS
Aunque son tratados con el debido detalle en otro documento, su utilización, ya rutinaria, en los laboratorios de EMG justifica una breve mención aquí. En esencia es una técnica que explora la vía somestésica propioceptiva. En general los PESs se obtienen aplicando un estímulo en un nervio sensitivo o mixto de la periferia y registrando en diversos puntos del trayecto ascendente hasta el cortex cerebral contralateral. Puesto que las señales evocadas son de muy baja amplitud es necesaria la promediación de las mismas. Aunque teóricamente se pueden evocar desde cualquier nervio o dermatoma, los más utilizados son el nervio mediano en las extremidades superiores y el nervio tibial en las inferiores. Son muy útiles en la valoración de los trastornos del sistema somestésico propioceptivo tanto a nivel central como periférico.
1.8. ESTIMULACIÓN MAGNÉTICA
TRANSCRANEAL (EMT)
Merton y Morton mostraron en 1980 (17) que la
estimulación eléctrica transcutánea intensa del cortex motor evoca un potencial
motor registrable en los músculos periféricos. Esta fue la primera técnica
utilizada en la exploración neurofisiológica del haz piramidal, pero es muy
dolorosa. Por eso la descripción por Barker de la estimulación magnética la
desplazó rápidamente de la rutina clínica. La EMT se basa en el principio de
Faraday de la inducción mutua. Cuando se hace pasar una corriente eléctrica a
través de una bobina se produce una campo magnético muy fuerte que induce una
corriente eléctrica que, a su vez, puede estimular los tejidos vecinos
incluyendo el nervio periférico y el cerebro. Tiene la ventaja de que atraviesa
la cráneo sin atenuación y es indolora.
Las corrientes anodales de baja intensidad estimulan
preferentemente los pedículos axónicos o el primer intemodo de las células de
Betz de la corteza cerebral, dando lugar a las ondas D (directas). Con mayores
intensidades de estimulación, aparte de la ondas D se obtienen otras, llamadas
I (indirectas) que requieren una sustancia blanca intacta. El modo de
estimulación es indirecto a través muy probablemente de las neuronas de
disposición horizontal. El registro se hace en músculos de la periferia,
preferentemente de los miembros, exactamente de la misma manera que en la ENG
motora.
Técnica no cruenta y de fácil aplicación, es especialmente útil en la demostración y cuantificación de alteraciones del haz piramidal, tanto a nivel cerebral como medular. En el plano experimental se está utilizando en el estudio de diversas funciones superiores y su localización en áreas específicas del cerebro.
2.
PROVEEDORES
2.1.
CUALIFICACIÓN DEL PERSONAL
I. Personal facultativo especialista
en Neurofisiología Clínica.
Son los responsables de las exploraciones electromiográficas. Deben haber completado los 4 años de formación en NFC con al menos un año de formación específica supervisada en Electromiografla (19). Esta última debe incluir:
a) Anatomía y fisiología del SNC y SNP.
b) Patología del SNC, SNP y músculo,
c) Clínica de las enfermedades neurológicas y en particular de
la patología neuromuscular, incluyendo su diagnóstico y tratamiento.
d) Neurofisiología básica y Electrofisiología básica
(electrónica aplicada, instrumentación, informática etc).
e) Electrofisiología clínica (EMG en sus diferentes variantes,
estudios de conducción nerviosa, potenciales evocados somestésicos, pruebas de
transmisión neuromuscular).
f) Ética y gestión de la práctica electromiográfica.
g) Epidemiología de las infecciones en relación con el
laboratorio de EMG con énfasis particular en el SIDA, la enfermedad de
Creutzfeldt‑Jakob, hepatitis, etc.
h) Metodología de la investigación y estadística aplicada a la
neurofisiología, incluyendo recogida y procesamiento de valores de referencia.
i) Gestión de los recursos, costes de los procesos y garantía
de calidad.
II. Personal sanitario no
facultativo.
Los laboratorios de NFC deben disponer de personal sanitario no facultativo en cantidad de al menos una persona por sala de exploración. Este personal será el encargado/a de:
a) Acompañar al paciente a la sala de exploración y preparar
la misma para la exploración (camilla, electrodos, sábanas etc).
b) Registrar los datos administrativos del paciente y algunos
datos clínicos generales (alergias, operaciones previas, etc) en coordinación
con la secretaría.
c) Preparar física y psíquicamente al paciente para el mejor
desarrollo de la prueba.
d) Colaborar en todas las técnicas que se realicen en el
laboratorio.
e) Mantener los equipos y el laboratorio en buenas condiciones
(limpieza, esterilización, reposición de material etc).
El personal que realice estas tareas debe tener una cualificación adecuada. Por ello es aconsejable que sean ATS, fisioterapeutas o técnicos con formación en NFC; se recomienda al menos 2 años de experiencia en un laboratorio de NFC.
III. Personal no sanitario con
titulación superior
La aportación de fisicos, informáticos e ingenieros, constante en los países de la UE , aumenta la eficiencia del hospital en general y de los laboratorios de Neurofisiología Clínica en particular.
2.2. TIPOLOGÍA DE LOS CENTROS
I. Organización del Laboratorio de
Electromiografía
La acreditación del laboratorio se concederá por un
período limitado y debe ser revalidada periódicamente.
1) Recursos humanos
a) Responsable del laboratorio. Ha de ser un especialista en
NFC con control directo sobre todo el personal del laboratorio, incluido el no
sanitario.
b) Personal facultativo especialista en NFC.
c) Personal sanitario no facultativo (auxiliares de clínica,
enfermeras, técnicos, fisioterapeutas).
d) Personal no sanitario (administrativos, celadores etc)
e) Titulados superiores no sanitarios (físicos, informáticos,
ingenieros etc).
2) Volumen de trabajo
Se han de realizar al menos 300 exploraciones EMG al año pero
no es aconsejable por razones de calidad asistencial sobrepasar las 1000
exploraciones por aparato y médico.
II. Infraestructura
1) Sala de exploración para Electromiografía
a) Se requiere una sala independiente que debe medir al menos
16 m2 y tener capacidad para la entrada y ubicación de camas hospitalarias.
b) Es fundamental un buen aislamiento de acústico, luminoso,
térmico, eléctrico y magnético
c) Adecuada instalación con toma de tierra independiente
d) Regulación independiente y estable de luz y temperatura.
e) Camilla‑sillón especial para el registro en
condiciones adecuadas.
f) Condiciones higiénicas básicas (agua corriente).
g) Ha de disponer de material de emergencias (Ambú, tubo de
Guedel) y carro de paro cardíaco.
h) Ha de cumplir las normas de defensa de la privacidad del
paciente.
2) Área de espera
Ha de cumplir unas normas básicas de confort y privacidad.
3) Área de recepción y secretaria
a) Secretaría, archivo de historias.
b) Sala de informes, sesiones clínicas, biblioteca etc
c) Se aconseja un despacho médico por cada médico de staff.
4) Área administrativa
a) Área de informes,
b) Área de sesiones clínicas biblioteca, etc.
c) Despachos médicos (uno por médico de plantilla)
5) Almacén de aparataje y archivo de documentación interna
III. Equipamiento: aparatos y
electrodos
1) General. Incluye
todo el material informático y de telecomunicaciones.
2) Específicos. El
electromiógrafo es un osciloscopio de tecnología avanzada que debe cumplir dos
requisitos básicos imprescindibles: 1) precisión y exactitud en la medida de
las señales y 2) seguridad en uso.
Debe ir equipado con dos o más amplificadores cuyas ganancias puedan ir desde menos de un microvoltio hasta 10 milivoltios; el barrido del osciloscopio debe poder oscilar entre 1 miliseg/división y un segundo o más por división; el rango de frecuencias debe ir desde 2 Hz hasta 20 kHz.
Es imprescindible que esté equipado con un promediador
y con el dispositivo de disparo (trigger) de la señal y linea de retraso.
Los estimuladores eléctricos (uno al menos) son parte
integral del electromiógrafo y deben poder generar estímulos de duraciones y
frecuencia variables con posibilidad de aplicar trenes de estímulos.
Para la estimulación magnética transcraneal se emplea
un estimulador magnético independiente conectado al electromiógrafo.
El osciloscopio donde se visualiza la señal se
complementa con los altavoces. En la actualidad, la mayoría de las técnicas se
realizan mediante un programa informático con posibilidades de archivo parcial
o total de los datos obtenidos y un sistema de impresión.
Aparte del electromiógrafo es obligado tener aparatos
de cuantificación de la sensibilidad (térmica, vibratoria etc), dinamómetros,
algómetros .
Los
electrodos y el material fungible deben cumplir criterios de seguridad, precisión y exactitud
técnica, así como duración (longevidad) máxima.
Todos los aparatos deben tener un certificado de
garantía de acuerdo con la directiva 93/42 del Consejo de Europa y deben llevar
la marca de la CE de conformidad.
Todos los equipos deben ser revisados periódicamente
por técnicos cualificados. Se recomienda su sustitución a los 5 años de uso
(10.000 horas de trabajo) y en ningún caso deben sobrepasar los 10 años de uso
(es decir, 20.000 horas de trabajo).
2.3. PROCEDIMIENTOS DE HOMOLOGACIÓN
DEL PRODUCTO
La homologación del producto supone el cumplimiento de varios requisitos de acuerdo con los principios esbozados más arriba.
1. Personales
a) Deben cumplirse las condiciones exigidas en el número y la
formación de especialistas, y
b) Dotación y formación del personal sanitario no facultativo
y administrativo.
II. Técnicos
a) Adecuadas condiciones técnicas y de confort de la sala de
exploración (tamaño, temperatura, aislamiento, camillas etc).
b) Condiciones óptimas del aparataje en prestaciones y seguridad.
III.
Metodológicos
a) La fiabilidad
de los estudios electrofisiológicos depende de la utilización de valores de
referencia cuantificables, reproducibles y válidos estadísticamente. Debe
conocerse el origen de estos valores así como los criterios estadísticos de
normalidad y anormalidad. Pueden utilizarse los valores de otros laboratorios
siempre que las técnicas de obtención sean exactamente las mismas.
b) En determinadas técnicas como electroneurografía
facial, potenciales evocados, estimulación magnética y en general en patología
focal, el criterio de normalidad se
establecerá además mediante la comparación lado
sano‑lado patológico.
c) En el caso de los potenciales evocados se exige la
obtención de al menos 2 registros en cada serie para demostrar la
reproductibilidad.
d) En los estudios de conducción nerviosa deben
especificarse las características técnicas del registro siguiendo la
metodología estándar propuesta por la IFNC o por la bibliografía internacional
relevante. Debe monitorizarse la temperatura del miembro examinado y anotar sus
valores si estuviese por debajo de los límites de referencia.
e) Aunque puede haber pequeñas diferencias entre los
laboratorios, deben constatarse una serie de parámetros (distancia entre cátodo
y electrodo de registro, y entre los puntos de estimulación) y variables
(latencias, amplitudes, forma del potencial). En el caso de la neurografia
sensitiva debe consignarse si la latencia se mide al pico y si la técnica es
ortodrómica o antidrómica.
f) En el estudio electromiográfico con electrodo de aguja debe
especificarse si es concéntrico o monopolar. Los puntos de inserción más
adecuados para cada músculo aparecen detallados en la monografía de Peroto y
cols (20).
g) Se recomienda la utilización de electrodos concéntricos
desechables. El material reutilizable debe limpiarse cuidadosamente y
esterilizarse en el autoclave antes de ser utilizado de nuevo.
IV. Informe electromiográfico
Tras la exploración es preceptivo emitir informe escrito que debe incluir varios puntos:
a) Identificación del paciente y del facultativo que indica la
exploración.
b) Motivo de la consulta e indicación del estudio.
e) Historia clínica y exploración neurológica sucintos.
d) Descripción de los hallazgos y valoración de su normalidad
o anormalidad.
e) Correlación clínica y conclusiones con la firma e
identificación del explorador.
Desde el punto de vista técnico y metodológico, a los que se refieren los puntos e y d, se han de cumplir varios requisitos:
a) En los resultados deben detallarse las técnicas
electromiográficas y electroneurográficas realizadas. Así, en la
electroneurografia deben especificarse el tipo de electrodos utilizados, los
puntos de estimulación (antidrómica u ortodrómica, en las sensitivas), latencias,
velocidades y amplitudes (fase negativa o pico‑pico). Para valorar las
respuesta F y H debe medirse la estatura o la longitud del miembro.
b) En la estimulación repetitiva solía medirse la amplitud
aunque la mayoría de los programas actuales calculan también el área. Debe
especificarse si el cálculo se hace pico‑pico o solo la fase negativa.
e) En el estudio con electrodo de aguja se debe mencionar el
tipo de electrodo (concéntrico o monopolar) y los datos reportados de acuerdo
con los estándares aceptados: ha de incluir datos respecto a la actividad de
inserción, actividad espontánea, parámetros de los potenciales de unidad motora
(duración, amplitud, morfología, patrón de reclutamiento).
d) En la EMG de Fibra Simple se seguirá el tipo de descripción
recomendada por las autoridades de ésta técnica (8).
e) En el informe enviado al médico referente se discutirá el
carácter normal o patológico de los hallazgos. En el caso de técnicas recientes
o infrecuentes deben aportarse los valores de referencia.
f) La conclusión diagnóstica debe explicar la concordancia (o
no) entre los hallazgos electrofisiológicos y los clínicos. Se establecerá, si
es posible, una correlación fisiopatológica entre ambos.
g) Habitualmente la exploración electromiográfica debería
permitir hacer un diagnóstico sindrómico de localización y un diagnóstico
fisiopatológico de la lesión. Puesto que los datos no son a menudo específicos
de una enfermedad concreta debe discutirse brevemente el diagnóstico
diferencial.
h) Cuando se aprecie una discrepancia entre los datos clínicos
y los electromiográficos debe intentar explicarse adecuadamente.
3. ESTANDARES DE GARANTÍA DE CALIDAD
(21, 22)
Los diversos elementos que configuran una atención adecuada
incluyen:
1. Atención al paciente.
Tiempo. El tiempo de espera hasta que se realiza la
exploración no debería superar las tres semanas desde la concertación de la
cita. Con la citación se debe proporcionar información escrita sobre la prueba
y la preparación adecuada para la misma. La demora en la sala de espera debe
minimizarse.
Trato al
paciente. Es obligado respetar los
derechos de los pacientes, colegas y otros profesionales de la salud y mantener
el secreto profesional. El trato debe ser amable y respetuoso con la dignidad
del paciente.
Información
al paciente. Debe informarse al paciente
de las características de la prueba: en qué consiste, para que sirve, las
molestias que puede producir y las posibles complicaciones si las hubiese. Sin
embargo por la casi nula morbilidad y su carácter rutinario no es
imprescindible consentimiento informado para la realización de la misma. Tras
la pruebas deben comentarse los hallazgos y sus posibles implicaciones
diagnósticas y terapéuticas.
II. Valoración de procedimientos
La exploración electromiográfica es una prueba diagnóstica que sin una historia clínica y examen físico previos es de poca utilidad. Además, un estudio adecuado incluye el examen de varios músculos y nervios. Por ello un estudio relativamente simple como el del síndrome del túnel carpiano requiere al menos media hora de trabajo. Por tanto se aconseja no superar las 1000 exploraciones al año por médico. Según la AA EM deben controlarse y monitorizarse específicamente diversos aspectos fundamentales (22):
a) La existencia de diagnóstico provisional basado en la historia clínica y el examen físico.
b) La estrategia exploratoria adecuada a la confirmación o
exclusión del diagnóstico y el empleo de las técnicas adecuadas para ello
(músculos y nervios que deben examinarse para alcanzar un diagnóstico preciso).
c) Una interpretación de los hallazgos electromiográficos y
electroneurográficos.
d) Una orientación del paciente y de la familia en cuanto al
diagnóstico, pronóstico y opciones terapéuticas.
e) Un informe especializado al médico referente en un tiempo
razonable.
4. ESTRATEGIAS DIAGNÓSTICAS. PROCEDIMIENTOS Y DIAGNÓSTICO DIFERENCIAL
La EMG entendida en sentido amplio es hoy en día una consulta neurofisiológica especializada en la que se emplean diferentes pruebas que se han de aplicar de acuerdo con una estrategia determinada. La estrategia diagnóstica es el plan de investigación dirigido a un correcto diagnóstico con los métodos a nuestro alcance, intentando alcanzar el objetivo con el mínimo de molestias para el paciente y la mayor economía de tiempo para el médico.
4.1
ATRAPAMIENTOS NERVIOSOS
En la mononeuropatías debe realizarse una neurografia motora y sensitiva del nervio clínicamente afecto y compararla con la del homólogo contralateral y los nervios adyacentes para descartar una poli o multineuritis. Asimismo deben examinarse los músculos que aparezcan débiles o atróficos . En los atrapamientos la estrategia es demostrar una alteración focal del nervio en estudio.
1. Síndrome del Túnel Carpiano
Etiología. Atrapamiento
del nervio en el túnel del carpo.
Hallazgos Clínicos. Parestesias nocturnas y dolor, en menor grado también diurnas
en los dedos 1‑4. Signos de Phalen y Tinel a menudo positivos.
Estrategia. a)
Confirmar la lesión focal del mediano en la muñeca, b) Valorar el grado de
alteración en el nervio (ligero, moderado, severo, degeneración total), c)
Fisiopatología: bloqueo de la conducción, desmielinización, degeneración
axonal.
Hallazgos anormales previsibles.
ENG: Disminución de la velocidad de conducción motora y
sensitiva a través del segmento de la muñeca. En los casos más severos,
reducción de la amplitud sensitiva y ulteriormente de la motora.